sólo te vuelvo a ver...
'(...) la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado pare escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.'
Los encuentros siempre son de otra parte, salen de los cajones escondidos del azar y cambian el color de los días. Los encuentros con vos deben ser algo así como restos de polvo cósmico, de cosas que quedan lejos y no se tocan.
Los encuentros siempre son de otra parte, salen de los cajones escondidos del azar y cambian el color de los días. Los encuentros con vos deben ser algo así como restos de polvo cósmico, de cosas que quedan lejos y no se tocan.
Iba mirando colores por los pasos de cebra el día más caluroso del otoño y apareciste. El día no se reconocía en esa estación ni yo en esa esquina brindado con vos vaya a saber porqué cosas.
Una esquina, un quiebre, un paréntesis de tiempo. Así son nuestros encuentros, endijas sin ventanas y grietas sin suelo, un arroz en todo este collage.
Me volvió la vieja canción que seguramente habremos gastado los dos en la época de la escuela, esa que decía que te conozco de antes y hoy, después, después de tanto, apenas te vuelvo a ver.
